Un icono de los 80 que vuelve a escena. Hublot ha presentado el Classic Fusion Tributo, un homenaje a su primer reloj, el que en 1980 cambió las reglas de la relojería suiza.
El reloj que empezó todo
En 1980, Carlo Crocco presentó, a través de su empresa MDM Genève, un reloj de oro con correa de caucho negro. Su bisel recordaba al ojo de buey de un barco («hublot» en francés), con doce tornillos a la vista y una esfera muy limpia. Era de cuarzo y fue el primer reloj en unir una caja de metal precioso con una correa de caucho, una combinación que entonces resultaba casi provocadora.
Lo que trae el Tributo
Dos versiones en oro de 18 quilates: oro amarillo con esfera negra (ref. 262.VX.1130.RX.MDM), la más fiel al original, y oro blanco con esfera de ónice negro y tornillos ennegrecidos (ref. 262.WX.6870.RX.MDM).
Caja de 38 mm y 9,5 mm de grosor, con los doce tornillos del bisel, que hacen de índices horarios.
«MDM» impreso a las 6, en guiño a la empresa de Crocco.
Movimiento automático desarrollado por Hublot, con masa oscilante en forma de «H» visible a través del fondo de zafiro. La gran diferencia con el original de cuarzo.
Correa de caucho negro con cierre desplegable de titanio y 100 m de hermeticidad.
No es una edición limitada. Con su lanzamiento, Hublot ha donado 100.000 francos suizos a la fundación Main Dans la Main, creada por Carlo Crocco en 1998.
Por qué importa
La fusión de materiales («el arte de la fusión») es el ADN de Hublot desde aquel primer reloj. El Tributo vuelve a una medida contenida de 38 mm y a la estética original, en un momento en el que los relojes más compactos y con historia vuelven a estar en el centro.
En FL
Si te atrae la línea Classic Fusion, en el catálogo tienes el Classic Fusion Original Titanium, que también rinde homenaje al reloj de 1980, y el Classic Fusion Titanium de 38 mm. Pregúntanos por disponibilidad.

